martes, 21 de abril de 2009

Claudia Ciardone en revista Hombre


Volviste!Lindo Carlos Paz?
-Fue buenísimo este verano, para mi súper positivo. Estuve en la obra What Pass Carlos Paz? reemplazando a Nazarena Vélez y estuvo bárbaro. Ahora estoy con varias propuestas viendo qué voy a hacer durante este año.
-¿Y encontraste novio?
-No, mi corazón está solito, pero estoy muy bien. No soy de tirarme a llorar porque no tengo novio, pero a veces está bueno tener a alguien que te mime, que esté con vos.
-¿Qué tipo de muchachos se te acercaron?
-De todo. Deportistas, actores, empresarios, se me acercó mucha gente. Pero yo estoy bien como estoy.
-¿Y cómo estás sexualmente?
-Para mi la parte sexual es súper importante. Si no estoy en pareja, bueno, no puedo hacerlo tanto. Estoy en una etapa tranqui, pero tampoco es que me convertí en una monja.
-Nos imaginamos. Dice el diario: “Con los hombres poderosos las mujeres gozan mas”.
-No estoy de acuerdo para nada. Creo que el placer sexual pasa mucho más por la piel que por el dinero que pueda tener la otra persona. Puede ser que alguien tenga mucho poder y sea un idiota en la cama.
-¿Te pasó?
-No para tanto, pero tal vez con alguien que tiene un trabajo común hay mucha más química en la cama. Además me gusta manejar a mi la situación, no quiero nadie que me mantenga, soy muy independiente.
-¿Sos de hablar en la cama?
-Si, me gusta hablar mucho, decir cómo me gustan las cosas, aunque no obligo a nadie. Me parece que está bueno el diálogo en la pareja. Si espero que él se dé cuenta sólo de ciertas cosas es tiempo perdido... ¿Qué me indiquen a mi lo que quieren? Si, obvio que está bien.
-¿Qué fue lo más raro qué te ofrecieron?
-¿Raro? No sé, pero una vez en un boliche una pareja se me acercó y me ofreció tener sexo con ellos. Les dije que no, porque el sexo grupal no me motiva. Y si fuera con mi novio, mucho menos, soy súper celosa.
-¿Con una mujer solamente?
-Destaco la belleza femenina, pero no me atraen sexualmente para nada. Creo que toda esta onda de chicas con chicas es más un histeriqueo para el hombre que otra cosa.
-¿Y vos sos histérica?
-Un poco si, no mucho. Pero soy muy caprichosa, me lo han dicho muchas veces. En la intimidad me pasa, cuando quiero algo lo pido. “Quiero, quiero”, soy así. Pero si me explican que no, lo entiendo.
-¿Qué no puede faltar en una buena noche?
-Una buena previa, que tenga caricias, velas, masajes y muchos mimos. Ahora, que él no se disfrace ni se ponga una zunga, porque se me baja la libido.
-¿Y vos sí te disfrazás?
-Bueno, es más común que la mujer haga esas cosas. Tengo ropa de producción que está buena, mucha lencería erótica: portaligas, bombachitas muy chiquitas con brillitos y eso motiva mucho.
-¿En qué lugar te motivás más?
-Todos los sitios donde me puede encontrar otra gente están buenos. Esos lugares semi públicos, onda aventura. Como el baño del cine, cuando termina la película no hay nadie, pero en cualquier momento puede aparecer, uno nunca sabe.
-¿Y fantasías pendientes?
-Pendientes no, porque lo que quiero hacer voy y lo hago. Las fantasías como estar con varias personas ya te dije que no me van. Pero el resto, voy e intento hacerlo.
-Contanos algunas.
-Bueno, pude hacer el amor en el coche, mientras mi novio manejaba en plena autopista con terrible lluvia. O hacerlo en los médanos de la playa de Pinamar a las cuatro de la tarde en plena temporada.
-Uy qué lindo, mucha actitud.
-Si, no soy de echarme para atrás. Si veo la oportunidad de hacer algo, lo hago. Voy para adelante.
-¿Qué elegís: hacerlo todos los días o menos días pero más intenso?
-No, yo elijo hacerlo todos los días e intenso. Eso sería buenísimo, igual un par de días de descanso le podemos llegar a dar, porque si fuera por mi no tengo ningún problema.
-¿Qué es lo que más te elogiaron?
-En la cama, me han destacado mucho la cola, pero nunca se quejaron de nada. Y la boca también, les gusta mucho.
-Bueno, eso ya nos excitó. ¿Algo más?
-Si, te cuento la última. Vine con un amigo a casa que se quedó a dormir. Y tuve que estar con mi chico al lado de él, en la misma cama, mientras él dormía. Lo tapé con una toalla y no se dio cuenta de nada. Y mirá que hicimos bastante ruido...