martes, 27 de marzo de 2007

Rocío Guirao Díaz en Revista Hombre

Qué es lo que nunca te preguntaron?
-Mmm... Siempre se meten con mi cuerpo y la figura, y está bien que así sea porque es parte del juego. Pero nunca se interesaron por mi costado artístico y los hobbies que me entretienen: me gusta mucho pintar y lo hago bien, aunque nunca estudié nada. Me encanta cómo me salen las flores en base a óleos, impresas sobre distintas telas.

-¿Estás buscando un plan B a nivel laboral?
-Jajaja!!! Claro, porque también pruebo mis habilidades sobre la ropa: en remeras y vestidos blancos que me compro. Es que me puedo quedar sin trabajo y nunca se sabe qué habrá que tener a la mano para zafar...
-¿Ultima obra?
-Pinté un ojo gigante con un mundo adentro y muchas flores alrededor. La pintura es una actividad que me permite canalizar cosas que me pasan y tensiones por tanto ritmo de laburo. Lo hago cuando tengo tiempo y en momentos de soledad. En casa tengo un atril con pie y otro que me regalaron hace poco para mi cumpleaños que se adapta muy bien a la cama.
-Veo que hacés de todo ahí...
-Es verdad, la pintura es un hobbie que también lo llevo a la cama. En ese espacio me gusta hacer cosas originales. Mi cama es todo y, por supuesto, hago de todo. Tengo la compu, llevo comida, los pinceles, libros... pero cuando tengo ganas de dormir revoleo todo y pienso: "Mañana será otro día para ordenar este quilombo".
-¿Para el sexo también sos de revolear?
-Hago lo mismo: tiro todo y después veo qué onda. No puedo estar planificando tanto mi vida y a mí me encanta tener mi cama hecha un desastre, con mil cositas encima.
-¿Sos de pintar en bolas?
-No, nunca se me ocurrió. Siempre estoy en jogging o pijama, pero lo voy a pensar...
-¿Qué otras experiencias te hacen flotar?
-Un buen baño de inmersión, es un momento del día que me hace aflojar toda y lo recomiendo a full. Mi rutina es así: llego a casa por lo general muy cansada, prendo unas velitas, un buen sahumerio y al agua calentita le agrego unas sales aromatizadas, de esas que mienten con todo porque dicen que te dejan la piel divina. Jajaja!!!
-¿Se pone mejor con una buena compañía?
-Me cabe mucho estar sola y como en mi laburo me rodeo de mucha gente todo el tiempo, cuando llego a mi hogar me encanta estar sola, para encontrarme a mí misma y la paz necesaria para cerrar el día, que no la encuentro en ningún otro lado.
-¿Una noche romántica?
-Sí o sí tiene que haber un buen vino malbec, mucho sushi y dos personas que tengan ganas de pasarla bien, que se conecten a través de la sensibilidad... Mis parejas tienen que ser muy del sentir, que lo lleven a flor de piel. El encuentro me gusta que sea de día más que de noche. El sol en la cara, la comida y una buena charla... Eso es romántico a full y con mucha onda.
-¿Otros vicios que te relajan?
-Me encanta el chocolate: con una caja de bombones bien variadita, repleta de opciones rellenas de dulce de leche, licor y otras tantas, me dejan de lo mejor; es más, me caso... Jajaja!!!
-¿Muy golosa?
-Soy muy dulcera, que es bien distinto. No quiero empezar a ir para ese lado, ¡te aviso! Sólo reconozco que prefiero lo dulce antes que lo salado mil veces.
-¿Y en una pareja, qué preferís?
-Elijo el romanticismo, pero el más raro y el que supuestamente está fuera de moda: me encanta que mi chico me traiga flores y bombones, mechando una cartita de vez en cuando. Soy chapada a la antigua en eso y para elegir al hombre que me acompañe me fijo en que sea auténtico, que no finja y no se mimetice con ningún personaje o estándar determinado. Es clave que tenga una carrera, un trabajo, las cosas claras y la cabeza en la tierra; nunca en la pavada.
-Un gusto raro para una modelo...
-Soy muy especial a la hora de elegir con quién estar. Es fundamental ver qué tiene dentro de la cabeza, porque ustedes se ríen de nosotras pero muchos varones vienen sin contenido y si te toca uno así no podés estar ni un minuto compartiendo nada. Soy consciente de que como modelo me piensan vacía, que por el hecho de poder hablar ya tengo un flash de inteligencia.
-Uy, ¿te molesta eso de que sos "la mejor cola de argentina"?
-Está todo bien porque es mi cuerpo y siempre hay buena onda en los comentarios, pero no lo comparto porque en este país hay demasiadas chicas lindas; no lo digo por quedar bien, sino que de tanto viaje ves que en otros lados las minas no son como las de acá. Mi cola es una linda característica física que me acompaña, pero lo dicen las revistas, no lo digo yo. Si pudiera elegir, me inclino por mis ojos, el pelo y las manos.
-¿Una buena fantasía que te ratonea?
-Mi cabeza me lleva a estar con una persona que amo mucho en una playa, porque no soy de ciudad; el sonido del mar golpeando en mis oídos y la caricia de la arena en mi cuerpo. Una isla paradisíaca sería la opción ideal, porque tiene que ver mucho con la tranquilidad y la paz que busco.
-De diez, como para hacerlo en el agua... ¿probaste?
-No te voy a contar nada de eso, porque esta nota la lee mi mamá.
-Pero hace rato que dejaste de ser una nena...
-En parte es verdad, porque vivo sola y soy muy independiente. Pero recién tengo 21 y soy una niña que todavía adolece.
-¿De qué?
-Para eso está el análisis, que tendría que ser obligatorio para todo el mundo: las personas no tenemos muchas cuestiones resueltas en general y eso está bueno. Vivir es ir resolviendo los conflictos que se presentan, porque si todo está OK es un embole.
-¿Qué dice tu psicólogo sobre tu opción de tragar o escupir?
-Ni en pedo respondo...
-Pero en la entrevista anterior te jugaste más...
-Se llama mecanismo de defensa y lo ejecuta mi memoria. Ni me acuerdo qué contesté, porque me olvido de las cosas que no me gustan.
-¿La pregunta o hacerlo?